Adoptar un POSITIVO!!

ADOPTAR UN POSITIVO

 

¿Qué es la Inmunodeficiencia felina?

La Inmunodeficiencia felina es una enfermedad causada por un virus de la familia LENTIVIRUS, parecido al virus de VIH de los humanos, pero es característico de especie, es decir que solo afecta a los felinos, NO AFECTA A PERSONAS, NI OTROS ANIMALES DOMÉSTICOS: PERRO, CONEJO…

El virus es muy lábil, dura muy poco en el medio ambiente, siendo además muy sensible a todos los desinfectantes, incluidos el jabón de manos.

Se afectan más los machos adultos no castrados, ya que el virus se transmite por la mordedura de un animal infectado.

La infección de madres a hijos, es probable, va a depender siempre de la carga viral de la madre durante la gestación, parto y lactación. Por ejemplo, si la madre esta en “fase de inmunodeficiencia” es posible que el 70% de los cachorros se infecten. Si la madre esta asintomática, lo normal es que los cachorros nazcan sanos, sin carga viral.

 

¿Qué hace el virus?

El virus entra en el gato, normalmente por la saliva de un gato infectado, el virus se introduce dentro de los LINFOCITOS (TCD4), en los que produce su destrucción y la disminución de la producción de estós. Por esto se llama INMUNODEFICIENCIA, ya que estos linfocitos son los que se encargan  de proteger al organismo de los patógenos.

En la primera fase: FASE VIRÉMICA AGUDA, que se produce entre la 6-10 semana tras la infección, el virus se multiplica en los linfocitos, terminando con ellos. Durante esta fase la SINTOMATOLOGIA ES INESPECIFICA: Anorexia, letargo, Linfadenopatia, leucopenia….   El virus sigue avanzando por el organismo del gato llegando a tejido linfático de medula ósea, intestino, pulmón, Riñón, Sistema Nervioso…. Y en este momento la fase de viremia decrece, pero el virus NO SE INACTIVA.

Pasamos a la segunda fase, FASE DE LATENCIA,  la cual puede ir desde meses a toda la vida del animal. Durante esta fase, no hay síntomas de ninguna clase, pero el virus sigue actuando, por lo tanto su sistema inmunitario se va debilitando. Durante esta fase el virus puede infectar a otros animales…. Siempre con la saliva.

Puede aparecer la tercera fase, FASE DE INMUNODEFICIENCIA, en la cual a causa de lo debilitado que esta organismo del gato aparecen otras infección oportunistas, que son las que realmente producen enfermedades, ya que el sistema inmunitario esta inmunodeprimido.

 

 

¿Qué signos clínicos se producen?

Lo primero que hay que saber es que la mayoría de los signos clínicos que aparecen están causados por otros patógenos, no por el propio virus. Por lo tanto es importantísimo identificarlos y tratarlos adecuadamente.

FASE VIREMICA AGUDA: Durante esta fase los síntomas son inespecíficos, fiebre, anorexia, decaimiento y linfadenopatía.

FASE DE LATENCIA: Durante esta fase, que recordemos puede durar toda la vida del animal, no hay sintomatología. Pero no olvidemos que el animal es infectante para otros gatos.

FASE DE INMUNODEFICIENCIA:               Durante esta fase es cuando aparecen las infecciones secundarias, que pueden ser muy variadas: Gingivitis crónica, Rinitis crónica, Procesos dermatológicos, Alteraciones reproductivas, linfadenopatias o incluso glomerulonefritis….. Durante toda esta fase lo que más evidente es, es la PÉRDIDA DE PESO. En esta fase se pueden producir neuropatías periféricas y convulsiones.

 

¿Cómo se diagnostica?

Mediante un análisis de sangre, ya sea con un test rápido o mandándolo al laboratorio. Hay que tener en cuenta que los gatitos hasta las 16 semanas de vida pueden presentar Ac de la madre, por lo que sería necesario volver a realizar la detección pasado este tiempo.

 

¿Cómo manejamos a un gatito infectado?

UN ANIMAL POSITIVO, ¡¡NUNCA ES MOTIVO DE EUTANASIA!! Un gato infectado puede llegar a vivir tanto como un animal sano, siempre que se tengan unas medidas higiénicas sanitarias adecuadas.

Los animales infectados de pequeños tienen más posibilidades de desarrollar la enfermedad.

Se recomienda la castración para reducir la agresividad, y por tanto las mordeduras.

Es muy muy importante hacer un buen diagnóstico y tratamiento de las enfermedades secundarias que van a ir apareciendo.

Los animales que están infectados pueden estar en contacto con otros animales sanos, aunque lo correcto por el bienestar del sano sería tenerlos separados, aunque estudios recientes han demostrado que animales que han vivido y convivido a diario con un gato positivo no llegan a infectarse ni a desarrollar la enfermedad.

En estos animales es aconsejable restringir su salida al exterior, para evitar que otros patógenos puedan aprovechar la inmunodeficiencia y atacar.

Cuando la población de gatos en una casa es estable y no existe estrés en su territorio, el riesgo  de mordeduras por peleas, y por tanto el contagio, es bajo. Es importante no introducir más animales que puedan alterar el equilibrio.

Los animales positivos pueden ser sometidos a intervenciones quirúrgicas, siempre teniendo la precaución de una buena antibioterapia.

 

 

Esta Charla la impartí en el cat-cafe por un día de Bigote de Gato del Domingo 18/12/2016……

Siempre conmigo Jack


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